Archive for the 'General' Category

WIKILOC


wikiloc es una estupenda herramienta que permite buscar rutas de cualquier tipo en cualquier parte del mundo. Participa de la filosofía wiki y son los usuarios los que van colgando las rutas, fotos y comentarios. Es muy fácil subir tus rutas favoritas, únicamente tienes que registrarte. Después de publicadas puedes hacerlas publicas o privadas.  Además, las rutas las puedes ver en el Google Earth. Una cucada de web.

Un poco de buena música


playin-for-change2

Protegido: Actividades en El Saler el día 1 de abril


Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Leopoldo Abadía y Buenafuente explican el sistema de estafa piramidal. Esquema Ponzi.


En esta ocasión Leopoldo Abadía explica de manera sencilla el sistema piramidal empleado por el estafador Bernard L. Madoff. El sistema empleado para estafar es el denominado esquema Ponzi. Dicho sistema se ha utilizado con variaciones desde 1920, La mayoria de las veces los estafados han sido pequeños ahorradores, pero lo curioso en esta ocasión es que han sido engañados supuestos expertos del sistema financiero, banqueros y muchos multimillonarios. Como siempre a los estafados les ha podido la codicia y de ello se ha servido el estafador.

Leopoldo Abadía y Andreu Buenafuente explican la crisis Ninja


Leopoldo Abadía, un hombre que no es economista, ha dado una de las mejores explicaciones del porque de la denominada crisis financiera. El la denomina como la Crisis Ninja (No Incomes, No Jobs and Assets), para referirse a las personas que no tienen ingresos, ni trabajos ni activos, y que tras no poder hacer frente a los gastos con los que pagar los créditos hipotecarios que les fueron concedidos han desatado la crisis.

Leopoldo Abadía explica,  en el programa de Buenafuente de la sexta del 8 de octubre del 2008, de forma sencilla y clara los orígenes y causas de la crisis. No puede disimular sus años de tiza. Claridad en la exposición, sencillez en la terminología, sentido común y un punto de humor hacen de su discurso, un autentico ejemplo de como se deben explicar las cosas complejas.

Escuchad a este muchacho.

Por cierto si queréis saber más de economía os recomiendo el Blog Salmón.

La corporación: ¿Instituciones o psicópatas?


house_party_logo2The Corporation en la versión original y retitulada en español como “La corporación ¿Instituciones o psicópatas?” es un documental del año 2003. Dirigido por Jennifer Abbott, Mark Achbar y producido por Mark Achbar y Bart Simpson.

Consta de tres capítulos de una duración aproximada de 60 minutos cada uno.

– La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? La patología del comercio.
– La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? Planeta S.A.
– La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? Valoración.

El documental esta basado en el libro “La Corporación – la persecución patológica del beneficio y el poder”, de Joel Bakan.

“The corporation” estudia el origen, comportamiento y poder de influencia de estas instituciones, cuyo único objetivo es el de enriquecer a sus accionistas a cualquier precio.

En el documental, entre otros, se analiza la ”personalidad” de las corporaciones utilizado los criterios utilizados por la Organización Mundial de la Salud y el DSM IV, en cuanto se refieren a las cuestiones psiquiatras y psicológicas.

Estos criterios dan a la corporación una personalidad abiertamente antisocial. La corporación es egoísta, inmoral, cruel y dañina, destruye límites y estándares morales y legales para conseguir sus objetivos, no sufre en absoluto de sentimiento de culpa o culpa, ni puede responder con las cualidades humanas de empatía, cuidados/preocupación o altruismo.

“ Las corporaciones cumplen en todos los puntos con el perfil de… psicópatas.”

La serie fue producida entorno a l año 2000, fechas en las que comenzaban a tomar cuerpo los movimientos antiglobalización y en las que se celebraron  grandes manifestaciones como la de Seattle en 1999.

En el documental se entrevistan desde altos cargos y ejecutivos de algunas de las empresas más poderosas del mundo, hasta al realizador Michael Moore, del cual tenéis a continuación algunos extractos de sus declaraciones en el documental.

“Trabajo en la televisión, me distribuyen estudios que son de grandes empresas. ¿Por qué me usan a mí cuando estoy en contra de todo lo que representan? Ellos me pagan por mi tiempo y yo no hago sino oponerme a todo lo que ellos creen”

“Pero ellos no creen en nada. Me usan porque saben que millones de personas quieren ver mis películas o mi programa de televisión, y van a ganar dinero. Yo logro vender lo que hago porque voy con mi camión por una falla increíble del capitalismo: la falla de la codicia, aquella que dice que el hombre rico te venderá la cuerda con que se ahorcará si puede ganarle algo. Yo soy la cuerda, yo soy parte de la cuerda”

“También creen que cuando la gente ve lo que hago o ve esta película, no hará nada. Que la verá y no hará nada porque hicieron un buen trabajo entumeciéndoles la mente. La gente no se levantará del sofá para hacer algo político. Ellos están convencidos de eso y yo estoy convencido de lo opuesto. Yo creo que algunos terminarán de ver esta película y se levantarán del sofá para hacer algo, lo que sea, para recuperar nuestro mundo“

Cinco años después del estreno de este documental las grandes financieras mundiales han debido ser rescatadas con el dinero de todos los contribuyentes para evitar males mayores; los ejecutivos causantes de tan descomunal desaguisado han desaparecido de la escena con los bolsillos bien llenos y sin sentimiento de culpa; Los EEAA se han liberado de George Bush y han elegido un nuevo presidente que ha sabido movilizar a los jóvenes y ha sabido del poder de las tecnologías de la información.

Parece que la premonición de Michael Moore comienza a cumplirse.

Parece que el mundo comienza a despertar.

Y sin más os dejo con este magnifico documental.

Que lo disfrutéis.

La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? La patología del comercio.

La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? Planeta S.A.

La corporación; ¿Instituciones o psicópatas? Valoración.

Barack Obama


obama1Texto integro del discurso del nuevo presidente de los EEAA Barack Obama, pronunciado ante más de 100.000 personas en Chicago (Illinois) el 4 de noviembre de 2008.
He tenido la oportunidad de oirlo en directo y me ha emocionado.
Leedlo porque es el principio de una nueva era, de una nueva esperanza, de un nuevo siglo.

Es un hermoso discurso.

“¡Hola, Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.

Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.
Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules. Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos. Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.

El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.

Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca.
Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.  A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino.

Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo. Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.
Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra. Esta es vuestra victoria. Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí.

Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar. El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos. Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.

Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas. Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida. Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal.

Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio. Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren. En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional. Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.

Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto. Y a aquellos estadounidense cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.
Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes. Sí podemos.

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada. Sí podemos. Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: “Lo superaremos”. Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación. Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar. Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?.

Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza. Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.”

Video del discurso:

http://my.barackobama.com/page/content/espanol

Video de otro magistral discurso. “I have a dream” Martin Luther King.